domingo, 24 de octubre de 2010

la intención conductual

Si en la entrada anterior hablé de las creencias, ahora es el turno de hablar del otro fractor que determina la conducta humana, la intención conductual.

"La intención conductual es la probabilidad subjetiva que una conducta se conecte a una acción. Mientras más cercano en el tiempo, más cercana es la intención conductual a la conducta" (1).

Pero ¿qué quiero decir con esto? De forma más simple se puede entender la intención como una especie de balance entre dos cosas. Éstas son nuestra actitud y la norma subjetiva.

Las actitudes corresponden a lo que nosotros creemos que debemos hacer y tienen que ver con el agrado o desagrado que nos produce realizar una acción. La norma subjetiva, también conocida como "presión del grupo", se refiere a la percepción que tenemos acerca de lo que creemos que debemos hacer según los referentes normativos (el resto del grupo).

"En síntesis, la Teoria de Acción Razonada establece que la intención de realizar o no realizar una conducta es una especie de balance entre lo que uno cree que debe hacer y la percepción que tiene de lo que los otros creen que uno debe de hacer." (2

Fuentes:
1. http://www.slideshare.net/psicologiasocialuarcis/teora-de-la-accin-razonada 
2. CONTRERAS, A. La Teoría de la Acción Razonada. Recuperado el 24 de octubre de 2010 de http://www.comminit.com/en/node/150227/37

sábado, 9 de octubre de 2010

las creencias

En la entrada anterior, que pretende ser itroductoria al tema de la Teoría de la Acción Razonada (TAR), mencioné a las creencias como parte de los elementos que determinan la conducta humana. Pues bien, ahora explicaré por qué para esta teoría es importante su presencia en el estudio del comportamiento humano.

Dentro de la TAR, las creencias acerca de un objeto proporcionan la base para la formación de una actitud. "Ajzen y Fishbein (1975) definen la creencia como la probabilidad subjetiva de una relación entre el objeto de la creencia y algún otro objeto, valor o atributo. (...) La formación de una creencia implica la unión de dos aspectos determinados del mundo de un individuo, esto tiene el propósito de conseguir el entendimiento de sí mismo y de su medio ambiente". (1)

Para estos teóricos existe la formación de tres tipos de creencia que clasifican como: creencias descriptivas, creencias inferenciales y creencias informativas.
  • Creencias descriptivas: Son todas aquellas creencias que se obtienen por la observación directa de un objeto específico dado por el individuo. Por ejemplo, observar una manzana y darse cuenta de su color, forma, etc.
  • Creencias inferenciales: Se obtienen a través de la interacción que mantiene el individuo con otra persona; tienen que ver con las características inobservables como por ejemplo, la timidez de una persona. Tienen su origen en las creencias descripitivas realizadas con antelación.
  • Creencias informativas: Son las que consiguen mediante la información obtenida de otros acerca de un objeto. Por ejemplo, pedirle a un amigo que te cuente si le gustó o no una película para decidir si verla o no.

    Fuente: 
    1. REYES, L. (2007). La teoría de la acción razonada: implicaciones para el estudio de las actitudes. Investigación educativa, 7, 66-77.    

martes, 28 de septiembre de 2010

Teoría de la acción razonada para principiantes (como yo)

¿Crees que al tomar una decisión, al elegir una acción sobre otra, estás actuando de forma aleatoria dejándote llevar por tus instintos? 

Según Fishbein y Azjen, teóricos de la Teoría de Acción Razonada, esto no es así. La toma de decisiones a nivel conductual se encuentra relacionada con las creencias, actitudes, intenciones y comportamiento de los seres humanos.

La Teoría de la Acción Razonada (TAR), presentada en 1967, "parte del supuesto de que los seres humanos son esencialmente racionales y que esta cualidad les permite hacer uso de la información disponible para el ejercicio de las acciones o conductas emprendidas" (Reyes, Luis. 2007). Esta teoría es un predictor en el que puede estimarse la intención hacia una conducta mendiante una escala de probabilidad; puede se utilizada para explicar diferentes comportamientos en contextos disímiles. Tanto así, que la TAR se ha aplicado para estudios que intentan predecir y comprender el comportamiento en la planifiación familiar, el alcoholismo, la drogadicción, la pérdida de peso, el voto y otros.

Este modelo "busca el origen de la conducta en las creencias que el individuo mantiene ante la intención de realizar una determinada conducta. Es por ello que la TAR es una teoría general del comportamiento humano" (Reyes, Luis. 2007).

Fuente: 
REYES, L. (2007). La teoría de la acción razonada: implicaciones para el estudio de las actitudes. Investigación educativa, 7, 66-77.